Un pibe lindo se desnuda y es un stripper.
Un pibe feo se desnuda y es es un degenerado
El Club Internacional de los Feos, con sede en Italia, se reunió el pasado fin de semana para inaugurar el monumento, el primero del mundo dedicado a ellos mismos.
El exclusivo Club Internacional de los Feos, con sede en el pueblo alpino de Piobbico en Italia, tiene una tradición que se remonta al siglo XVII con el Club dei Brutti. En ese entonces los padres de mujeres, no muy simpáticas, organizaban una fiesta anual para atraer a los solteros de los pueblos vecinos.
"A finales de la década de los años 70 esa tradición recuperó bríos y hoy en día reúne a unas 3.000 personas cada año", dice uno de los miembros.
Actualmente el club cuenta con unos 20.000 miembros que sostienen que la belleza es esclavitud, mientras que la fealdad, un atributo. Todos están debidamente carnetizados.
Ingresar al selecto grupo no es fácil. El primer paso es un casting. El aspirante debe someterse a una sesión de fotos. Cada una de las imágenes es analizada en detalle por las directivas. No es todo. El interesado debe presentar una entrevista en la que se examina el calvario que ha sufrido por su aspecto físico. Solo al final se le expide el carnet que lo identifica como miembro activo del club.
La nota es de hace algunos años. mi sueño, entre otros tantos que tengo, es visitar este pintoresco pueblo y que me acepten como miembro. Y falta poco para ello.
Un alumno le pidió a su maestro de filosofía que lo ayudará a elegir esposa entre dos mujeres, una bonita y otra fea..
Este le respondió:
Es muy simple. si te casa con una mujer guapa, tendrás que compartirle con otro hombres, y si te casas con una fea tendrás que soportarle mirarle la cara
Los impulsos, a veces, nos llevan a hacer estupideces. Lo sabré con el tiempo si permitir los comentarios en este blog fue una idiotez, la nada misma o una gran decisión. En fin, allí voy.
Tenía 18 años, anteojos culo de botella, bastante acne en la cara y pocas victorias.
En Cinema, un mítico boliche de los 90, saqué a bailar una chica en los lentos. Un milagro. Ya en la pista, con poca luz, rompí el hielo con una frase que para mi era un halago que todo caballero tiene que expresar cuando lo siente:
-Nunca estuve con una chica tan linda como vos.
Ella me miró unos segundos y me respondió.
-Yo no puedo decir lo mismo...diría, todo lo contrario.
Estaba en el subte. Estuve 3 estaciones mirando a una mina deseando que ella también lo hiciera. Cuando se producía esa magia era la señal que me permitía sentarme a su lado sin generar miedo ni una reacción adversa. Ella tenía unos 27 años, era linda de cara, y tenía un buen cuerpo. Yo tenía 28 años y me había puesto como meta sacar 2 teléfonos por día para lograr sí o sí una cita el sábado. El subte era para mí como el río de los pescadores. Hablamos unos minutos y cuando fue evidente que se trataba de un levante, ella me dice:
-me viste el culo, ¿no?
-perdón
-Sí, me viste el culo.
-No, no te vi el culo.
-No te creo, todos hacen lo mismo, a los hombres solo les gusta mi culo y quieren salir conmigo solo por el culo.
Le volví a decir que no. Ella dejo de preguntar. Hablamos un rato más y me anotó su teléfono en un papel para salir el sábado. Se bajo antes y me besó en la mejilla. Señal positiva. Cuando se dio vuelta entendí su preocupación. Tenía el mejor culo que una vez haya visto. Redondo, duro, firme pero con flexibilidad suficiente como para balancearse con sutileza en un andar, al parecer, armado para que esos glúteos se lucieran.
Nunca me atendió el teléfono. ¿El culo le habrá avisado que yo sentí lo mismo que todos los hombres?
