lunes, 15 de junio de 2009
sábado, 13 de junio de 2009
Todo sigue igual....o peor
Estuve 2 horas escuchando a docentes de todo el país en una video conferencia que organizó el Ministerio de Educación. Allí, fui invitado como expositor en virtud de mi pasado de niño burlado y quilombero. Como dice mi vieja “lo que son las vueltas de la vida”. El pibe que rompía bancos, el terror de los porteros y los maestros, estaba ante ellos relatando su historia. De a ratos, me sentía como un drogadicto recuperado exhalando el camino de salvación.
Me encontré con lo que esperaba. Persisten los problemas aderezados, ahora, con la violencia de padres y la situación social. Escuché a docentes que le endilgaban al contexto la responsabilidad de la violencia interna que a ellos mismos se les escurre de las manos. Intentos de asesinatos, padres que utilizan la fuerza para defender la fragilidad de sus hijos y las mismas bromas y maldades de mis años de escolar.
La conclusión que había elaborado mientras escribía el libro se mantiene intacta, hay muchos docentes con voluntad y vocación de resolver los conflictos y otros conviven con sus limitaciones pedagógicas y una decidida desdeñable.
Crecer sin grandes traumas, tener una buena educación y salir indemne del colegio son, al menos hasta ahora, un inhóspito milagro.
jueves, 11 de junio de 2009
La fealdad como insulto universal
El conductor de "Intrusos en el espectáculo" mató a Fernanda Iglesias. Le dijo de todo menos linda...
Hace algunos días la ahora ex "Duro de almorzar", Fernanda Iglesias, visitó a Roberto Pettinato en "Un mundo perfecto": participó durante algunos envíos del programa de su ex compañero de piso y colaboró como panelista invitada. Esa fue su vuelta a América después de haber denunciado censura cuando el show de Diego Gvirtz fue levantado del aire en ese canal y pasó al Trece.
Esta actitud molestó por sobremanera a Jorge Rial, que aprovechó las cámaras en "Intrusos en el espectáculo" y le dijo de todo a Iglesias: "No se puede creer lo caradura que es esta gorda", dijo indignado con respecto a la vuelta de la periodista al canal después de haber despotricado y agregó: "Me imagino que no le deben haber ni pagado. Si lo hicieron, le deben haber dado dos pesos. La gorda esa vale menos que un kilo de flautitas, es un esperpento".
De ese modo, el rey de los programas de espectáculos atacó a su colega y repudió la vuelta de la panelista a América, después del confuso episodio por el cual "Indomables" (el hermano mayor de "Duro de domar") tuvo que mudarse forzosamente de canal.
WWW.FEOSEXUAL.COM
Feo vs maestros
En el marco de Cátedra Abierta: Aportes para pensar la violencia en las escuelas, invita a la undécima Videoconferencia destinada a los docentes y a la comunidad educativa. En esta oportunidad Gonzalo Otalora, autor del libro “Feo”, nos introducirá en el relato de un joven que sufrió burlas en la escuela. Lo acompañara el Lic. Norberto Ianni, especialista en la temática de la convivencia en las escuelas.
Gonzalo Otalora es periodista, productor de televisión y monologuista. Durante el año de 2008 se desempeñó como Productor Ejecutivo de “Todos Contra Juan”, producción de Rosstoc para América. Trabajó en los programas de televisión Ser Urbano, Fiscales, Forenses, Midachi TV, El peor día de tu vida, Quiero ser famoso por un día, Fugitivos, El Martillo y Patito feo. Fue erotólogo en Radio Rock & Pop, movilero y productor periodístico en Radio 10, Radio Rivadavia, Radio Libertad, entre otras. En el año 2007 publicó su primer libro denominado “Feo” basado en su historia real donde cuenta como enfrentó las burlas y menosprecios por su aspecto físico. El año próximo la productora Rosstoc producirá una adaptación del libro para Fox Television Studios.
El propósito de este Ciclo es crear un espacio de reflexión donde, a partir de los aportes de distintos especialistas, los docentes puedan encontrarse en el debate de un tema que les preocupa.
sábado, 23 de mayo de 2009
miércoles, 13 de mayo de 2009
Cara con manija.
Omar siempre inventó sus apodos.
Asegura que fue el creador de “velero encallado” y acusa de plagió a quien lo utiliza sin su permiso. También inventó, lo afirma con orgullo, cara con manija, cementerio de mocos, respirador artificial y el más gracioso, al menos para la barra: tucumano. Mitad tucán mitad humano.
Para nosotros era simplemente narigón. Se lo decíamos con cariño y por una necesidad evidente de encontrar un rasgo anatómico, aunque fuera redundante, para llamarnos: Beto era el gordo, Francisco el orejón, Andrés el negro y yo era el feo.
Con las mujeres se mostraba tímido, pero ganador. Siempre terminaba la noche abrazado a una piba. Su técnica se basaba en explotar un mito popular.
“La minas que están conmigo creen que tengo todo grande. Cuando descubren que no es así, ya es tarde.”
Dejamos de vernos cuando se mudó de barrio. No supe nada de él, hasta que Andrés festejó su cumpleaños. Todos teníamos entre 28 y 29 años. Era el único casado, con dos nenas hermosas. Ambas heredaron la nariz de su esposa. Trabaja como ingeniero para una multinacional. Sigue jugando al fútbol y riéndose de esa particular virtud que ostentaba: arrebatarle aire a los rivales. La mujer lo llama, ante el asombro de todos, lorito.
Recuerdo haberle preguntado si alguna vez pensó en operarse. Su respuesta fue simple y contundente.
-Si Bilardo triunfó con esa napia, yo también.
Su nariz no era un problema y producto de esa visión, jamás pensó en el quirófano.
La mejor intervención que hizo en su vida, fue agregarle humor, siempre, todos los días, hasta en el Factbook.
“Espero que nunca llegue al país la gripe porcina, porque los narigones seremos los más afectados. La gente correrá horrorizada ante cualquier estornudo. Seguro, alguno pedirá que nos excluyan de los lugares públicos y quizás, muchos exijan que nos condenen a muerte. Ya saben mis enemigos, pórtense bien, porque yo, tengo un arma mortal.”
jueves, 29 de enero de 2009
Todo me queda mal
La pubertad explotó en mi cara con unos granos inmensos y de coloración repugnante que servían de inspiración para cualquier tipo de apodo vinculado con el choclo o la mayonesa. Con tantos granos, aparatos de ortodoncia y anteojos culo de botella, era un especie única en el colegio.
A principios de los 90, gracias a Ricky Martín, tuve la chance de integrarme a la moda. Se dejó el pelo largo, lo instaló y todo creímos que ésa era la forma de lucir la cabellera. Todo quedó en la chance. Ahora soy pelado, pero cuando tenía cabello, y lo dejaba crecer, se me enrulaba de tal modo que en vez de extenderse para abajo o para arriba, lo hacía para los costados. Algo parecido a un arbusto otoñal, desparejo y horrible. Temeroso que algún pájaro anidara en mi cabeza, preferí raparme. Era preferible ser el distinto feo que el igual rídiculo.
Así, el colegio fue lo más parecido al servicio militar, sufría como un colimba rapado las burlas de los extraños de pelo largo.